La Responsabilidad Institucional: Naturaleza del Juez Hércules

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INTRODUCCIÓN

Uno de los temas más importantes y controversiales en el aspecto social son los derechos humanos. Podemos observar que en cada Estado posee sea una Carta Magna o legislación que constituye la columna vertebral de su organización (social, política, económica o de cualquier otra índole), la cual reglamenta derechos inherentes a las personas que cohabitan en cada territorio, a los cuales llamamos derechos humanos, derechos fundamentales o derechos del hombre.

Estos derechos son adquiridos por el ser humano o el hombre por  naturaleza, los cuales son amparados por la sociedad política, por lo que se entiende que no son otorgados sino que nace con ellos.

Podríamos encontrar en diferentes doctrinas las siguientes características del derecho humano que es considerado como algo natural que va más allá (por lo que sería una ideología metafísica), imprescriptible, algo inalienable, sagrado, entre otras; y su íntegra singularidad lo distingue de otras ramas del derecho.

No obstante en la acepción de la idea de “derechos humanos” se entorna más a la definición de que es la facultad o prerrogativa de exigir o hacer lo que la legislación nos otorga a nuestro favor.

La Constitución de un país posee el principio de supremacía por antes las demás leyes existentes puesto que en esta se inscriben los derechos del hombre; por lo que es necesaria para su verdadera eficacia la implementación en esta misma de un sistema de protección para el cumplimiento de estos derechos.

Es aquí donde surge por necesidad de ver que todas las normas creadas han sido en base a los principios y valore éticos de los seres humanos. Por esta razón el comportamiento ético es tan importante como el manejo de las legislaciones establecidas, especialmente para los jueces de un Estado de Derecho.

El Código Modelo Iberoamericano de Ética agrupa los principios, valores y normas molares que son considerados como aptos para instaurar pautas de conducta de los jueces y a quienes lo asisten, para establecer la reflexión ética de los mismos.[1]Describe objetivamente el comportamiento moral que los lleva a la ejecución de las acciones debidas ante su labor en los tribunales y que arrastran en sus vidas personales si sentir su peso. “La aprobación del Código Modelo Iberoamericano de Ética Judicial, concebido como un referente básico en sede de deontología profesional para los jueces iberoamericanos.”[2]

“El buen juez no es simplemente el que cumple ciertas normas de conducta (y no incurre en responsabilidad penal, civil o disciplinaria), sino el que ha desarrollado profesionalmente ciertos rasgos de carácter que constituyen las virtudes judiciales”.[3]  El buen juez garantiza mediante sus acciones el cumplimiento de una misión ética cuando está encaminado a lo íntegro, mostrando su nivel de dominio de las habilidades que posee de acuerdo a su capacitación. Estos valores intrínsecos de las personas son contemplados en derechos fundamentales ya que se basan en la moral y la ética.

La función judicial se atañe de manera rigurosa a la ética en relación al desenvolvimiento y desempeño del juez para que el mismo pueda emitir una decisión bajo las líneas morales y principios éticos de la sociedad y la justicia. Los jueces y quienes le asisten deben de conocer de las normas éticas que les permiten regular sus funciones como profesionales.

Los valores morales son inculcados desde el núcleo de la familia, por lo tanto una persona que desee adentrarse a la carrera judicial tiene una vocación a ser servicial y comprende que su formación bajo esos valores son los elementos principales para poder lograr ser un verdadero juez.

Uno de los valores determinantes que instituye a un juez es la responsabilidad institucional ya que es la disposición del mismo de comprometerse con sus obligaciones, el buen  funcionamiento de su institución, colaborar con todo el sistema judicial, y para esto conlleva ser un juez íntegro cumpliendo con todas las normas y principios éticos establecidos.

En este monográfico enfocamos la importancia del principio de  responsabilidad institucional establecido en el Código Iberoamericano de Ética Judicial, enmarcando el mismo como el requisito fundamental para que un juez pueda convertirse en el juez del filósofo del derecho Ronald Dworkin: el Juez Hércules.

Ronald Dworkin, catedrático constitucional conocido por todos los juristas, es el padre de unos de los jueces más criticados del mundo: El Juez Hércules. Este juez es un “buen conocedor del Derecho explícito y mejor especialista en la teoría moral que envuelve al orden jurídico; es el juez protector de los derechos individuales, atento a los principios que cabe obtener de la más sólida teoría explicativa y justificadora del Derecho, e insensible a las directrices políticas”.[4]

Dworkin entiende que la verdadera teoría del derecho se compone de la moral y la filosofía, que no existe la perspectiva metodológica de la aplicación del derecho positivo, que para la existencia del derecho está la moral, y es lo que observaremos aquí, una afirmación más de los valores morales, enfocados en la responsabilidad institucional en el ámbito judicial ya que este comprende todos los demás principios y es aquí donde prima su rechazo al positivismo; donde en el sistema judicial es imposible aplicar derecho sin la moral, sin la responsabilidad institucional que existe para que pueda lograrse la mejor, o la perfecta para los creyentes, administración de justicia.

Este monográfico pretende resaltar el principio de la responsabilidad institucional bajo el enfoque de elemento principal que le otorga integridad al juez y lo transforma al mismo en  el juez Hércules de Ronald Dworkin, figura muy  debatida pero utópica y para muchos creemos posible.

 I. LA RESPONSABILIDAD INSTITUCIONAL COMO PRINCIPIO DE ÉTICA JUDICIAL A TRAVÉS DE DWORKIN

 

Para comprender de mejor forma podríamos iniciar con la interrogante ¿Es la normativa por si sola capaz de otorgar la respuesta a todas las conductas y controversias?

Iniciemos con la observación a los artículos 41 al 47 referentes la responsabilidad institucional del Código Modelo Iberoamericano  de Ética Judicial que exponen que:[5]

–       El buen funcionamiento del conjunto de las instituciones judiciales es condición necesaria para que cada juez pueda desempeñar adecuadamente su función.

–       El juez institucionalmente responsable es el que, además de cumplir con sus obligaciones específicas de carácter individual, asume un compromiso activo en el buen funcionamiento de todo el sistema judicial.

El simple hecho que la ley le exija a un juez impartir justicia,  si un juez tiene la obligación por la ley de que debe de impartir justicia, no es limitativa ya que involucra la norma moral, el razonamiento que hace el enfrentamiento de la moral ante el derecho y no desvincularlo, y esta es la razón real de que los jueces se condujeran de mejor forma y lograrían una mejor justicia.[6]

–       El juez tiene el deber de promover en la sociedad una actitud, racionalmente fundada, de respeto y confianza hacia la administración de justicia.

–       El juez debe estar dispuesto a responder voluntariamente por sus acciones y omisiones.

–       El juez debe denunciar ante quien corresponda los incumplimientos graves en los que puedan incurrir sus colegas.

–       El juez debe evitar favorecer promociones o ascensos irregulares o injustificados de otros miembros del servicio de justicia.

–       El juez debe estar dispuesto a promover y colaborar en todo lo que signifique un mejor funcionamiento de la administración de justicia.

Luego de observalos y respondiendo la pregunta inicial; puede decirse que existe todo un debate entre juristas (Kelsen, Hart, entre otros) que poseen distintas escuelas de derecho (positivistas, histórica, naturalistas, entre otras). Pero para Ronald Dworkin, anti-positivista y llamado por otros el neonaturalista, expresa que el sistema normativo no puede interpretarse y comprenderse del texto legislado, sino que el orden jurídico debe ser corregir el derecho explícito si es necesario mediante la interpretación cultural que conlleva los principios morales que la conforman.

No entraremos en las controversias de las diferentes escuelas de la teoría general del derecho ya que esto sería otro monográfico toralmente distinto, y realmente sería muy extenso. Así que nos mantendremos enfocados en como a través de la responsabilidad institucional nos acercamos al juez hércules de Dworkin.

En su obra Los Derechos en Serio de 1977 expresó  su concepción anti-positivista del derecho, en donde la aptitud de la teoría del derecho de Dworkin va más allá de entender el ejercicio de las normas. Comprendiendo desde el punto de vista de Dworkin, convive un vínculo necesario entre el derecho y la moral donde no existe la separación del razonamiento jurídico del razonamiento moral que entiende que es importante comprender y poder justificar el orden jurídico.

Para esto, Ronald Dworkin, ha creado un personaje que muestra cómo debe hacer la verdadera aplicación del razonamiento jurídico y razonamiento moral, ante un caso difícil. Este juez llamado el Juez Hércules, tiene la necesidad de aplicación correcta de la norma vinculada a la moral y para lo que entienda necesario debe corregir el derecho explícito.

Así como lo menciona el artículo 69 del Código Modelo Iberoamericano de Ética Judicial. “El juez prudente es el que procura que sus comportamientos, actitudes y decisiones sean el resultado de un juicio justificado racionalmente, luego de haber meditado y valorado argumentos y contra argumentos disponibles, en el marco del Derecho aplicable.”

Lo observado en el artículo mencionado es una posible definición del juez Hércules, un juez genuino, que maneja el derecho positivo conjuntamente con la moral y que engloba al orden jurídico, siendo así guardián de los derechos de las personas y la ética. Este juez no toma en cuenta las decisiones de los criterios políticos del Estado que puedan soslayar las normas jurídicas y morales.

Haciendo un paréntesis, observemos un análisis comparativo de los principios y normas éticas en el ámbito iberoamericano:[7]

ÓRGANO DE EMISIÓN ÓRGANO

NOMBRE DEL ÓRGANO

PAÍS

CÓDIGO

CORTES SUPREMAS

Corte Suprema de Justicia

Honduras Código de Ética para Funcionarios y Empleados Judiciales de Honduras
Corte Suprema de Justicia Panamá Código Judicial de Panamá
Corte Suprema de Justicia Costa Rica Código de Ética Judicial del Poder Judicial de Costa Rica
Corte Suprema de Justicia Guatemala Normas Éticas del Organismo Judicial de la República de Guatemala

TRIBUNALES DE JUSTICIA

Tribunal Superior de Justicia Puerto Rico Cánones de Ética Judicial del Tribunal de Primera Instancia de Puerto Rico
Tribunal de Justicia Unión Europea Estatuto del Tribunal de Justicia de la Comunidad Europea
Tribunal Supremo Popular Cuba Código de Ética Judicial
Tribunal Supremo de Justicia (sancionado por la Asamblea Nacional) Venezuela Código de Ética del Juez Venezolano o Jueza Venezolana

OTROS

Poder Judicial Provincia de Santa Fe, Argentina Código de Ética Judicial de la Provincia de Santa Fe
Corte de Cuentas El Salvador Código de Ética del Servidor de la Corte de Cuentas
Conferencia Judicial de Estados Unidos y el Organismo Regulador del Sistema Judicial Federal Estados Unidos Código de Conducta de los Jueces de Estados Unidos de América

ASOCIACIONES E INSTITUCIONES CIVILES

Asociación Nacional de Magistrados Italia Código Ético de los Magistrados Ordinarios Italianos
Consejo Central de la Unión Internacional de Magistrados Internacional Estatuto Universal del Juez
VI Cumbre Iberoamericana de Presidentes de Cortes Supremas y Tribunales Supremos de Justicia Iberoamérica Estatuto del Juez Iberoamericano
Grupo Judicial de Reforzamiento de la Integridad Judicial Bolivia Principios de Bangalore sobre la Conducta Judicial (Código de Bangalore)

 

Aquí podemos observar la identificación de principios y reglas de ética en los códigos y su gráfico estadístico:[8]

PRICIPIOS Y REGLAS DE ÉTICA

NÚMERO DE CÓDIGOS QUE CONTIENEN EL PRINCIPIO O REGLA ÉTICA

IMPARCIALIDAD

13

INDEPENDENCIA

11

AFABILIDAD (amabilidad, cordialidad)

9

SECRETO PROFESIONAL

8

DILIGENCIA (cuidadoso)

8

DECORO (pudor, decencia, dignidad, honestidad)

7

EVITAR CONFLICTO DE INTERESES

7

CONOCIMIENTO Y CAPACITACIÓN

6

INTEGRIDAD (rectitud, probidad)

6

DIGNIDAD

5

HONESTIDAD (honradez)

5

NO PARTICIPAR EN OTRAS ACTIVIDADES

5

CELERIDAD (prontitud, rapidez, puntualidad)

4

LEALTAD

4

RESPONSABILIDAD INSTITUCIONAL

4

PRUDENCIA

4

SEVERIDAD ( dar exacto cumplimiento a la norma)

4

HACER CUMPLIR EL DEBIDO PROCESO

3

EFICAZ

3

TRANSPARENCIA

3

SERENIDAD (objetividad)

3

BUENA FE

2

MOTIVACIÓN

2

EXCELENCIA

2

EQUIDAD

2

En el Estudio Nacional de Medición del Nivel de Conocimiento y la Percepción de la Población sobre el Poder Judicial y La Administración de la Justicia realizado por La Consultoría Interdisciplinaria en Desarrollo (CID) de Latinoamérica, realizado entre el 15 y el 27 de agosto del 2012, que consiste en un análisis global de la búsqueda de jueces o cortes judiciales con cualidades y valores éticos de sus integrantes determinó en sobre una muestra de la población dominicana los valores que más se encuentran presentes en el Poder Judicial: [9]

“La población adulta dominicana manifiesta tener una perspectiva definida sobre el reconocimiento que otorgan a los valores que rigen el quehacer institucional y dentro de estos, la honestidad ocupa una posición relevante e indiscutible. En un lejano segundo lugar se posicionan otras cualidades que podrían asociarse al ejercicio mismo de las funciones y menos a quienes ejercen esa función tal es el caso de la disciplina, participación, solidaridad. En el grupo restante se mezclan responsabilidades y cualidades inherentes del funcionario”.[10]

Podemos preguntarnos que dónde se encuentra la responsabilidad institucional, y para la respuesta utilizaremos la teoría de Ockham, “la regla de la simplicidad”, en donde la respuesta más simple, es la correcta:

La responsabilidad institucional engloba todos esos valores presentes en el Poder Judicial. Aquí mostramos una gráfica con los artículos detallados:

Y analizando como la responsabilidad institucional engloba dichos principios afirmamos que “La ética en la función judicial está estrechamente relacionada con el desempeño del juez, ya que este debe desarrollar su labor apegado a los principios éticos que son: la imparcialidad, la probidad, la independencia, la confidencialidad, la responsabilidad, entre otros.”[11] Por estos motivos, vemos la importancia de que los jueces observen que su actitud traza líneas para desarrollar y favorecer a la sociedad, comprendiendo esto el principio de responsabilidad institucional ya que conlleva el buen funcionamiento del sistema de justicia envolviendo a todo lo que rodea al juez.

Y afirmamos, como Ronald Dworkin, que expresa que los conceptos del derecho y la ética siempre deben de estar unidos, esto es debido a que la creación de fallos de los jueces, quienes crean derechos, o en principio así se entiende por costumbre dependiendo de la cultura, deben de hacerlo bajo principios éticos para que sea una justicia válida.

 

II. EL JUEZ HERCULES DE DWORKIN: CONSECUENCIA DE LA RESPONSABILIDAD INSTITUCIONAL

La responsabilidad institucional permite que los jueces puedan efectuar una buena administración de justicia. Ronald Dworkin ha sido precursor de que los jueces siempre deben de resaltar y otorgarle gran importancia a los derechos individuales fundamentales. Para Dworkin los derechos fundamentales no son limitados a los expuestos en la ley, sin embargo, si tiene preferencia de enmarcar o colocar las directrices suficientes para que el Juez pueda enfocarse e identificar cuáles son para no tener que hacer una creación sin rumbo de derecho mediante sus sentencias.

En pocas palabras si esto se refleja como la ecuación de la teoría de la relatividad de Albert Einstein, se vería así:

Para nuestro caso, enfocado en el Código Modelo Iberoamericano de Ética Judicial, en su capítulo VI sobre la responsabilidad institucional, vemos que el mismo no se escapa del pensamiento ético de Dworkin. Podemos observar en los artículos de dicho Código referente al principio mencionado, que existe la necesidad de que los jueces deben asumir un compromiso que va más allá de lo dictaminado en las normas, que alcanza sus deberes individuales y colectivos, lo que se considera como valor ético, como un compromiso de hacer derecho bajo las demás normas éticas.

Esto significa que debe de existir una real práctica en el derecho para estar conscientes del mismo, es decir, los jueces deben ser constantemente capacitados para poder seguir comprendiendo el sistema de derecho para no solamente poder realizar y cumplir su deber sino ser responsable por sus decisiones y actos. Esto quiere decir que para poder ejercer su práctica correctamente los jueces deben de tener los conocimientos precisos para su uso y seguir capacitándose.[12]

Tomar los “derechos en serio” como lo trata Dworkin, es lo que hace que podamos reconocer el verdaderamente los derechos fundamentales. Por lo tanto, tomar los derechos en serio es tener conocimiento de los mismos, capacitarse sobre el derecho y rechazar las inobservancias e ignorancia.

En la República Dominicana, la jurisprudencia es una fuente formal por lo que el papel del Juez como creador de derecho no debe limitarse a simples conocimientos, a cumplir responsablemente con su institución, sino a estar dispuesto a otorgar lo mejor de su profesionalismo a cumplir sus deberes sin importar circunstancias, a ser ese Juez Hércules. Por esta razón el Poder Judicial Dominicano en base al Código Modelo Iberoamericano de Ética Judicial ha creado su Código de Comportamiento ético mediante Resolución No. 2006-2009 de fecha 30 de julio de 2009. En este código se define la responsabilidad institucional como lo siguiente:[13]

“Responsabilidad: Disposición y diligencia en el cumplimiento de las competencias, funciones y tareas encomendadas y asumir las consecuencias de la conducta pública, sin excusas de ninguna naturaleza.

Los jueces y servidores administrativos judiciales deben:

22.1 Mantener un comportamiento profesional incorruptible, que manifieste seriedad y firmeza de carácter en el ejercicio de sus funciones.

22.2 Contribuir y colaborar en la defensa de la integridad e independencia del sistema de administración de justicia y en todo lo que ayude a mejorar el funcionamiento del mismo.

22.3 Asumir un compromiso activo en el buen funcionamiento de todo el sistema judicial.

22.4 Responder por las acciones y omisiones que realicen en el ejercicio de sus funciones, así como por las consecuencias que se deriven de esta actuación.

22.5 Denunciar las actuaciones éticamente inadecuadas al Comité de Comportamiento Ético, así como las faltas graves que en el ejercicio de sus funciones pudieran realizar sus compañeros de trabajo o sus superiores.”

Asimismo podemos observar del Estudio Nacional de Medición del Nivel de Conocimiento y la Percepción de la Población sobre el Poder Judicial y La Administración de la Justicia las frases que definen el Poder Judicial Dominicano en la población en la que se encuentra la responsabilidad:[14]

El Poder Judicial Dominicano, como miembro de la Cumbre Judicial Iberoamericana se ha preocupado por transplantar la responsabilidad institucional a su propio Código para personalizar más a los servidores judiciales y poder así promover a los jueces y la sociedad la importancia de este principio ético como el camino para lograr la perfecta armonía del sistema de justicia.

Puede lograrse esa armonía mediante la responsabilidad institucional ya que los jueces serían justos ante la aplicación del derecho y más que eso, protegerían al mismo sistema siendo funcionales institucionalmente.

El énfasis en la aplicación de derechos necesita apoyarse en alguna noción que muestre cómo ellos pueden o deben ser reconocidos en los acuerdos institucionales políticos y legales de la sociedad, para lo cual lograrlo juez debe ser responsable.[15]

Para Dworkin existe un interés por los derechos, y su aplicación mediante la adjudicación, mediante la emisión de sentencias por los tribunales en los tiempos oportunos y en base a las buenas decisiones tomadas por su Juez Hércules, siendo esto lo que pretende lograr la responsabilidad institucional.  Por lo tanto, entiende que los principios éticos – la necesidad de ser responsable institucionalmente – es una necesidad de que debe incorporarse como normas legales.

Ronald Dworkin separó los casos  en fáciles y difíciles. La idea de que los jueces tengan el suficiente conocimiento de la ley les permite adjudicar casos fáciles ya que no hay explicaciones y los elementos de los mismos son claros, siendo útil para eso la subsunción. Y los casos difíciles, cuando existe ambigüedad o no claridad en la normativa de que como un juez adjudicar una sentencia, este debe acudir a las normas y principios e incluso a los estándares de la sociedad. Por supuesto que sólo podría resolverse estos casos difíciles si los jueces estuvieran en capacitación suficiente como el Juez Hércules para resolver de forma ética los mismos.[16]

La responsabilidad institucional es lo que le otorga la Juez la capacidad de poder decidir bajo las normas y la ética sobre los casos que conoce siendo responsable  en su función judicial de otorgar respuesta a la ciudadanía.

Entendiendo así que el juez ideal es  aquel que se instruye en la ley y que es independiente, y que por lo tanto es guiado en la toma de decisiones únicamente por el conocimiento legal, la experiencia judicial y los valores éticos.[17]

“La posición de Dworkin se basa en la afirmación de que el derecho que aplican los jueces no se reduce a normas, sino que aplica también principios. En la medida en que éstos principios no tienen origen legal, la tarea de adjudicación de los jueces adquiere un rol diferente y un protagonismo inexistente en la teoría normativista. Esta concepción es descripta por los autores bajo la figura del juez Hércules.”[18]

Dworkin expresa que “es una falacia suponer que porque siempre se pueda encontrar algún argumento de principio que sustituya a un argumento poplítico, aquel será tan convincente o tan poderoso como habría  sido el argumento político adecuado.”  Por eso el juez debe ser responsable institucionalmente, con la capacidad de poder tomar las decisiones y responder por ellas, observando la moral y las normas.

 

Existe bajo la visión de Dworkin un rechazo a la mediocridad del Juez y una obligación de ser un intelectual para lo cual necesita de constante capacitación y poder obtener los conocimientos suficientes para poder realizar adjudicaciones dignas de una administración de justicia. Esto lo convierte en un Juez ético porque efectúa su labor bajo el compromiso de poder ofrecer a la sociedad mejores decisiones.

 

 Dworkin eligió la figura de Hércules debido a que es un semi-Dios el cual tiene potestades y condiciones más altas que las humanas, es decir, que si nosotros obtuviéramos esa misma potestad sobrehumana puede que nuestra capacidad intelectual fuera aun superior y lográramos maravillas en el derecho utilizando la ética y proveyendo un sistema más justo ya que para este iusnaturalista, en la adjudicación siempre estará presente la ética.

El Juez Hércules hace del uso de normas que no siempre se muestran expresadas en leyes pero por la inteligencia que posee argumenta bajo un esquema lógico y emite sentencias de buena administración de justicia.

Analizando lo anterior es un llamado importante de Dworkin a la responsabilidad institucional del Juez. Si los jueces pudieran tener todo el conocimiento del universo y aplicaran una justicia de responsabilidad institucional pudieran entonces ser un super-juez, el juez Hércules, capaces de poder resolver cualquier conflicto debajo de los parámetros éticos.

La independencia y la imparcialidad así como las obligaciones de administración de una buena justicia pueden ser solo logradas si los jueces son formados adecuadamente bajo los preceptos éticos, tal y como es el comportamiento del Juez Hércules y como lo expresa el artículo 42 del Código Iberoamericano de Ética Judicial “el juez institucionalmente responsable es el que, además de cumplir con sus obligaciones específicas de carácter individual, asume un compromiso activo en el buen funcionamiento de todo el sistema judicial.”[19]

CONCLUSION

 

El perfecto desempeño de la administración de justicia puede realizarse si los jueces del Poder Judicial Dominicano asumen  de manera personal la responsabilidad institucional sin margen de error, convirtiéndose así en el Juez Hércules de Dworkin.

El Capítulo VI  del  Código Modelo Iberoamericano de Ética Judicial,  expresa que el juez institucionalmente responsable es el que, no solo  se desempeña según las exigencias individuales y colectivas establecidas en las normas; sino que este debe de ser proactivo ya que debe denunciar cualquier irregularidad que puedan incurrir sus colegas, así como estar dispuesto a auxiliar en todo lo que pueda asegurar un mejor funcionamiento en el sistema judicial.[20]

La responsabilidad institucional no solo se limita a lo que el juez como obligación debe de cumplir en su tribunal, sino que también compone un ámbito más que jurisdiccional, el social, el deber con el sistema del Estado de Derecho.

“El desempeño del juez se mide principalmente por resultados estadísticos, sin embargo, no debemos olvidar que la actuación del juez queda reflejada en los usuarios, quienes tienen derechos fundamentales que el juez debe tutelar, entre ellos, el debido proceso de ley. El juez no debe descuidar al usuario en la prestación de su servicio judicial y por tanto debe actuar de forma independiente, con imparcialidad, con prudencia, con equidad, con cortesía. En fin, debe aplicar todos los principios éticos.”[21]

Países del sistema civil como el de la República Dominicana e incluso del sistema del common law como es los Estados Unidos de América, han comprendido a través de la historia que la responsabilidad institucional de los jueces y la continuidad de su capacitación misma permiten una mejor democracia en un Estado de Derecho.[22]

Los Jueces deben de comprender que la responsabilidad institucional es la forma de poder lograr una efectiva administración de justicia, porque ¿cómo sería la actitud del juez si no conoce del respeto, la cortesía, la imparcialidad, la independencia, de los asuntos que suceden en la sociedad y la cultura, de las leyes y como ponderar?

Siempre se escucha la expresión “ser juez es una vocación” y esto es así no solo porque debe existir una inspiración casi divina de querer ejercer esa función judicial, sino de comprender que ser juez representa un papel que trasciende las horas dentro del tribunal; incluye todo un comportamiento de 24 horas los 7 días de la semana en todo el año, en toda la vida del juez en función y post período. Al juez se le exige responsabilidad institucional, que tome su carga laboral y que se maneje bajo todos los principios morales existentes donde se desarrolla. Esta responsabilidad institucional que conlleva al juez a ser activo en sociedad a reconocer sus acciones y ser responsables por ellas, a actuar bajo los mejores interés y ser productivo en sus labores, es lo que un ciudadano, un Estado de Derecho entiende que es un verdadero Juez Hércules. Si las selecciones de los jueces fueran bajo este criterio el sistema judicial sería más que perfecto, utópico.

“La excelencia profesional se obtiene a través del estudio y profundización de cada asunto que de permanencia a los conocimientos; además, el estudio de la doctrina, la asistencia a cursos y conferencias, enriquecen la formación del criterio jurídico y aumentan la preparación en temas específicos. Un juzgador con excelencia profesional y permanente actualización tiene mayor aptitud para impartir justicia pronta, completa e imparcial. El personal de apoyo contribuye a ello realizando su trabajo con rapidez y calidad.”[23]

¿A qué juez del Poder Judicial de la República Dominicana o país en el mundo no le gustaría ser el juez Hércules, si su finalidad es usar el derecho para lograr una verdadera administración de justicia?

Viéndolo desde este punto, el juez que cumple con la responsabilidad institucional llega a ser el Juez Hércules, es un juez que asume el Poder Judicial como propio como religión en todos los aspectos, las obligaciones que le corresponden como la extensión de sus funciones en todo lo que pueda ayudar para luchar ante cualquier elemento que no permita el desarrollo de la justicia. El Juez Hercules entiende que la equidad ofrece la única justificación correcta a la práctica de dictar sentencias y esto es parte de ser responsable institucionalmente, responsable ante el Poder Judicial y todo el Estado.

Los jueces en su ejercicio de su cargo tienen la diligencia de cumplir con sus deberes y consagrarse a su profesionalidad por ante medidas y decisiones razonables para interpretar y dar a conocer mediante la moral su responsabilidad institucional.[24]

 BIBLIOGRAFIA

  • Código Modelo Iberoamericano  de Ética Judicial. Cumbre Judicial Iberoamericana. Primera Edición. México. Año 2006.
  • Código de Comportamiento Ético del Sistema Judicial Dominicano. Poder Judicial Dominicano. Primera Edición. Año 2010.
  • Resolución No. 2006-2009 que aprueba el Sistema de Integridad Institucional. Poder Judicial Dominicano. Año 2009.

 

  • Los Derechos en Serio. Autor Ronald Dworkin. Edición Ariel. Barcelona. Año 1984.
  • Monografía: Ética judicial: Independencia, Imparcialidad e Integridad. Autor Jeffrey Sharman. Departamento de Desarrollo Sostenible División de Estado, Gobernabilidad y Sociedad Civil. Washington, D.C. Año 1996. Disponible en:

www.deontologiejudiciaire.umontreal.ca/fr/textes%20int/documents/Code_cour_penale_fr.pdf

  • Artículo Aplicación y Creación del Derecho: El Rol del Juez ante un Nuevo Paradigma. Autora Marta Graciela Pérez. Revista Jurídica de la Universidad de Ciencias Empresariales  y Sociales (UCES). Año 2004.
  • Ensayo Análisis sobre la Ética Judicial y el Desempeño del Juez.  Autora Mery Laine Collado. República Dominicana. Año 2009.
  • Estudio Nacional de Medición del Nivel de Conocimiento y la Percepción de la Población sobre el Poder Judicial y La Administración de la Justicia realizado por La Consultoría Interdisciplinaria en Desarrollo (CID) de Latinoamérica. Año 2012. Disponible en:

http://www.suprema.gov.do/PDF_2/Estudios/Informe_Justicia_RD.pdf

 

PIE DE PAGINA

[1] Ética Judicial. Justificación y Necesidad de la Ética Judicial. Disponible en: http://www.cumbrejudicial.org/c/document_library/get_file?uuid=cf0762fd-d301-4006-a90e-d80de30c1e94&groupId=10124

[2] Resultados de Cumbre la Judicial Iberoamericana. Disponible en http://www.cumbrejudicial.org/web/guest/resultados_de_cumbre

[3] Ética Judicial. Justificación y Necesidad de la Ética Judicial. Página 21. Disponible en: http://www.cumbrejudicial.org/c/document_library/get_file?uuid=cf0762fd-d301-4006-a90e-d80de30c1e94&groupId=10124

[4] Ensayo La Teoría del Derecho y Filosofía de Ronald Dworkin. (Comentario al Libro “Los Derechos en Serio”. Edición Ariel. Barcelona. 1984). Revista Española de Derecho Constitucional. Año 5. Núm. 14. Mayo-agosto 1983. Página 355. Disponible en: http://www.miguelcarbonell.com/artman/uploads/1/teoria_del_derecho_en_ronal_dworkin.pdf

[5] Código Modelo Iberoamericano  de Ética Judicial. Cumbre Judicial Iberoamericana. Primera Edición. México. Año 2006. Página 24-25.

[6] Los Derechos en Serio. Autor Ronald Dworkin. Edición Ariel. Barcelona. Año 1984.

[7] Ética Judicial. Justificación y Necesidad de la Ética Judicial. Disponible en:  http://www.cumbrejudicial.org/c/document_library/get_file?uuid=cf0762fd-d301-4006-a90e-d80de30c1e94&groupId=10124

[8] Ética Judicial. Justificación y Necesidad de la Ética Judicial. Disponible en:  http://www.cumbrejudicial.org/c/document_library/get_file?uuid=cf0762fd-d301-4006-a90e-d80de30c1e94&groupId=10124

[9] Estudio Nacional de Medición del Nivel de Conocimiento y la Percepción de la Población sobre el Poder Judicial y La Administración de la Justicia realizado por La Consultoría Interdisciplinaria en Desarrollo (CID) de Latinoamérica. Año 2012. Página 17. Disponible en: http://www.suprema.gov.do/PDF_2/Estudios/Informe_Justicia_RD.pdf

[10] Estudio Nacional de Medición del Nivel de Conocimiento y la Percepción de la Población sobre el Poder Judicial y La Administración de la Justicia realizado por La Consultoría Interdisciplinaria en Desarrollo (CID) de Latinoamérica. Año 2012. Página 18. Disponible en: http://www.suprema.gov.do/PDF_2/Estudios/Informe_Justicia_RD.pdf

[11] Collado, Mery Laine. Juez 5ta. Sala Juzgado de Trabajo del Distrito Nacional, Rep. Dom. Artículo: Análisis sobre la Etica Judicial y el Desempeño del Juez. Disponiblehttp://enj.org/blog/?p=459

[12] Ensayo Deconstruyendo a Ronald Dworkin: El Derecho y sus descontentos. Disponible en: www.chasque.net/frontpage/relacion/9904/filosofos_de_hoy.htm

[13] Resolución No. 2006-2009 que aprueba el Sistema de Integridad Institucional. Poder Judicial Dominicano. Año 2009.

[14] Estudio Nacional de Medición del Nivel de Conocimiento y la Percepción de la Población sobre el Poder Judicial y La Administración de la Justicia realizado por La Consultoría Interdisciplinaria en Desarrollo (CID) de Latinoamérica. Año 2012. Página 42. Disponible en: http://www.suprema.gov.do/PDF_2/Estudios/Informe_Justicia_RD.pdf

[15]Ensayo Deconstruyendo a Ronald Dworkin: El Derecho y sus descontentos. Disponible en: www.chasque.net/frontpage/relacion/9904/filosofos_de_hoy.htm

[16] Artículo Aplicación y Creación del Derecho: El Rol del Juez ante un Nuevo Paradigma. Autora Marta Graciela Pérez. Revista Jurídica de la Universidad de Ciencias Empresariales  y Sociales (UCES). Año 2004.

[17] Monografía: Ética judicial: Independencia, Imparcialidad e Integridad. Autor Jeffrey Sharman. Departamento de Desarrollo Sostenible División de Estado, Gobernabilidad y Sociedad Civil. Washington, D.C. Año 1996. Disponible en:

www.deontologiejudiciaire.umontreal.ca/fr/textes%20int/documents/Code_cour_penale_fr.pdf

[18] Artículo Aplicación y Creación del Derecho: El Rol del Juez ante un Nuevo Paradigma. Autora Marta Graciela Pérez. Revista Jurídica de la Universidad de Ciencias Empresariales  y Sociales (UCES). Año 2004.

[19] Código Modelo Iberoamericano  de Ética Judicial. Cumbre Judicial Iberoamericana. Primera Edición. México. Año 2006. Página 24.

[20] Código Modelo Iberoamericano  de Ética Judicial. Cumbre Judicial Iberoamericana. Primera Edición. México. Año 2006. Página 5.

[21] Ensayo Análisis sobre la Ética Judicial y el Desempeño del Juez.  Autora Mery Laine Collado, Juez 5ta. Sala Juzgado de Trabajo del Distrito Nacional. República Dominicana. Año 2009.

[22] Monografía: Ética judicial: Independencia, Imparcialidad e Integridad. Autor Jeffrey Sharman. Departamento de Desarrollo Sostenible División de Estado, Gobernabilidad y Sociedad Civil. Washington, D.C. Año 1996. Disponible en:

www.deontologiejudiciaire.umontreal.ca/fr/textes%20int/documents/Code_cour_penale_fr.pdf

[23]Documento de la Cumbre Judicial Iberoamericana: Ética Judicial Pág. 22. Disponible en http://www.cumbrejudicial.org/c/document_library/get_file?uuid=cf0762fd-d301-4006-a90e-d80de30c1e94&groupId=10124

[24] Monografía: Ética judicial: Independencia, Imparcialidad e Integridad. Autor Jeffrey Sharman. Departamento de Desarrollo Sostenible División de Estado, Gobernabilidad y Sociedad Civil. Washington, D.C. Año 1996. Disponible en:

www.deontologiejudiciaire.umontreal.ca/fr/textes%20int/documents/Code_cour_penale_fr.pdf

Foto obtenida en: https://www.google.com.do/search?q=HERCULES&um=1&ie=UTF-8&hl=es-419&tbm=isch&source=og&sa=N&tab=wi&ei=QYvlUaq9DsW34AOvv4CYCQ&biw=1040&bih=892&sei=Q4vlUdSHKa-v4AOhgoG4BA#facrc=_&imgdii=_&imgrc=4KEf3iX3Nq7tJM%3A%3BjoQsXy676_NmkM%3Bhttp%253A%252F%252F2.bp.blogspot.com%252F-YJ-sJ4bWjVU%252FTcFR3RNhqLI%252FAAAAAAAABWU%252FWKjYIm16wnM%252Fs1600%252Fhercules_serran1%252525255B1%252525255D.jpg%3Bhttp%253A%252F%252Feraatlanta.blogspot.com%252F2011%252F05%252Fhercules.html%3B1523%3B1600 

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